¿Qué hago con mi vida?

Si buscas en San Google (como me gusta llamarlo) “qué hacer con mi vida”, “no sé a qué dedicarme”, “qué carrera debo estudiar” y similares encontrarás que los resultados son casi infinitos. 

Hasta el infinito y más allá

Los prejuicios, los prototipos y los robots existen. Desde que somos unos niños inocentes la sociedad nos bombardea con un sinfín de ideas sobre la felicidad y la “vocación”. Por ejemplo, habrás oído o leído algo similar a esto: “Si no encuentras tu vocación no serás feliz, vivirás amargado, todo será horrible y te convertirás en una personita triste”. Aproximadamente eso.

¿Seré una personita triste?

Sinceramente, me parece fatal, fatal, fatal, enviar este tipo de mensajes, sobre todo a los más jóvenes.

Para empezar, el ser humano es complejo. Normalmente, no somos blanco o negro, sino una inmensa gama de grises. Existe gente (la minoría) que nace sabiendo que quiere ser arquitecto, abogado, el mejor chef del mundo o pintor. Pero la otra parte de la población (la mayoría) no tiene ni la menor idea. Lo sé, sé perfectamente lo que estás pensando porque yo también lo hice. “Pues yo veo a la gente a mi alrededor muy segura de sí misma, saben lo que quieren y son felices”. Ay… el césped siempre crece más verde en el jardín del vecino ¿eh? Sin embargo, os sorprendería lo perdidas que están algunas personas. 

El césped del vecino siempre parece más verde

¿A qué viene tanto rollo? Pues, a que no pasa absolutamente nada si no sabes qué hacer con tu vida o no reconoces tu “vocación”. Todo llega y como te digo, la gente no es blanco o negro. Muchos (me incluyo) tenemos un cúmulo de intereses abismal. ¿Por qué dedicarte a uno? ¿Por qué elegir? Ah sí, porque es “lo normal” (otro prejuicio). ¡A la mierda lo normal! Nadie puede imponerte “la normalidad”, es tu vida y tú decides qué quieres para ti.

Parecerá una tontería (o no), pero conozco gente que se ahoga en un vaso de agua por esto. Personas a las que les gusta la música pero resulta que también les encantaría ser científicos. Personas que aman la biología y también cocinar. Personas que aman derecho y a la vez la pintura y el cine. ¿Por qué no íbamos a tenerlo todo? 

No tienes por qué trabajar toda tu vida en lo mismo

Tengo una buena noticia para ti, no existe un canon que debas seguir. ¿Cuánta gente ha estudiado una carrera y luego ejerce de otra cosa? Métete esto en la cabeza: no tienes por qué trabajar toda tu vida en lo mismo. Hoy quizás te interese estudiar derecho y dentro de unos años comunicación audiovisual. ¿Y qué? Vive tu vida como quieras. Como anécdota te diré que a una amiga (ingeniera de caminos) que también adora leer le preguntó una compañera de clase: “¿Y entonces qué haces aquí?” La cara de mi amiga fue un poema.

Da igual si eres un jovencito a punto de elegir una carrera y estás más perdido que los de Lost (y por ello has llegado aquí), no importa si eres un adulto que no encuentra el norte. Tienes que saber que lo importante es no agobiarse. Respira hondo y vive pasando de “ser normal”, crea tu propia normalidad y que le den al resto. Por mi parte, te diré que tengo un hambre insaciable de conocimientos de todo tipo. Y a ti, ¿qué cosas te gustan?

María
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20 pensamientos en “¿Qué hago con mi vida?

  1. Me gusta mucho esta entrada!! Nunca vamos a tener la certeza de que nuestras decisiones son correctas, porque en cualquier momento todo se te puede derrumbar, lo digo por experiencia propia. Yo me he lanzado a la piscina siguiendo mi vocación, mi corazón, y pese a las adversidades que me surgen por el camino (que son muchas), sigo adelante, porque, en fin, hay que vivir, con tus circunstancias y tus decisiones.

    Besooss!!

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  2. Me encantó la entrada. Yo soy de las que dudan dudan dudan jaja. Cuando terminé el colegio no sabía qué elegir, porque en realidad me gustaba todo. Ahora estoy por terminar mi carrera —que descubrí que me encanta, aunque no es lo que yo esperaba— ¡y ya estoy pensando qué voy a estudiar despúes! jaja. Hay que hacer lo que a uno le gusta 🙂
    ¡Gracias por seguirnos! Nos leemos.
    Besos.

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  3. Me encantó esta entrada ya que me siento muy identificada con ella. Realmente no deberíamos sentir que las decisiones que tomamos con 17 años son tan trascendentales. Creo que es importante darse la oportunidad de descubrirse a uno mismo con el tiempo para encontrar nuevos gustos y “vocaciones”. Sólo así podremos sentirnos realizados y contentos con lo que hacemos.

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  4. Cuánta razón tienes en todo lo que dices! Nadie debería agobiarse por no saber lo que quiere ser en la vida: la vocación acaba llegando y si no llega, ya haremos todo lo posible instintivamente para encontrar el camino. Me parece que desde muy jóvenes se nos pide que decidamos qué queremos ser el resto de nuestra vida y eso es una gran responsabilidad: la vocación se puede encontrar mucho tiempo después! La clave es estar a gusto con lo que uno hace. 1beso!

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  5. Tienes toda la razón del mundo. Pero no es fácil ponerlo en práctica. Lo peor es cuando sabes perfectamente lo que querrías hacer con tu vida pero el contexto social se pone en tu contra años y años… Ahí es dónde yo me encuentro. PACIENCIA!

    Un beso, guapa!

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  6. aww hace dos años que me cambié de carrera por que tenía esas mismas dudas, pero al final decidí que quería ser , apesar que muchos me llaman loca por meterme en una carrera que nadie conoce ni saben para que sirve.. pero yo soy feliz con ella ❤

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  7. Que entrada tan maravillosa. Desde pequeña me han gustado muchísimas cosas, hasta el punto de que he practicado desde Ballet, pasando por aprender a tocar violín, y llegando a jugar Ultímate. Sé que no he acabado de probar, pues aun quiero conocer cosas como la fotografía, la cocina, etc. Ahorita estoy estudiando Literatura en la Universidad y me encanta, no pienso dejar la carrera, pero sé que no será lo único a lo que me dedique el resto de mi vida.

    Necesitamos aprender y, posteriormente, enseñar a las generaciones futuras, que podemos amar muchas cosas y practicarlas todas. Después de todo, nadie nos obliga a dedicarnos a una sola cosa durante el resto de nuestros días.

    Un abrazo 🙂

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  8. Cuánta razón. La vida no se reduce a una sola decisión, y eso es lo que nos inculcan. Pero, claro, tal y como está organizada esta sociedad… es una verdad bastante acertada. No obstante, tal y como dices, las personas somos un cúmulo de intereses, que pueden complementarse… o no. ¿Por qué no iba a poder una bibliófila estudiar ingeniería de caminos?
    Muchos besos, María Antonieta ♥.

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  9. ¡Cómo entiendo lo que dices!

    Yo era una estudiante “de ciencias” con su carpeta forrada con rimas de Bécquer.

    Llevo dando vueltas de un lado a otro, sintiéndo que necesito saber más. Estudio para completarme, no para ser un instrumento de esta sociedad enferma.

    ¡¡Saludos!!

    PD. Me encanta lo que haces.

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